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La Guardia Civil neutralizó el hallazgo de once kilos de explosivos, específicamente pólvora de mina nº 1, en una vivienda de la Sierra de la Demanda en Burgos, descubiertos durante una reforma.

Los explosivos, compuestos por 11 paquetes de un kilo cada uno y un rollo de mecha lenta, datan de 1959 y fueron trasladados a un paraje cercano para su destrucción controlada debido a su antigüedad y mal estado.
Este tipo de pólvora, común en minería y cantería en las décadas de 1960 y 1970, está prohibida actualmente para uso doméstico debido a su peligrosidad, y se enfatiza la importancia de no manipular materiales explosivos en caso de encontrarlos.
Un poco de historia sobre Unión Española de Explosivos:
La Unión Española de Explosivos, nacida en Bilbao en 1896 tras la unión de varios fabricantes históricos, en 1970, la UEE se fusionó con la Compañía Española de Minas de Río Tinto, creando Unión Explosivos Río Tinto (ERT), aunque esta fusión tuvo carácter temporal; después UEE volvió a operar bajo su propia identidad. Más tarde, en 1989, con la formación del holding Ercros, UEE se convirtió en filial de este grupo, pero en 1993 fue vendida al fondo de inversión Pallas Invest y recuperó su independencia. En 2006, se renombró como Maxam, expandiendo su actividad internacionalmente y manteniéndose en activo bajo ese nombre. Actualmente, Maxam es reconocido por operar globalmente en el sector de explosivos y productos relacionados.
La composición típica de la Pólvora de Mina núm. 1 fabricada históricamente por la Unión Española de Explosivos en la fábrica de Letes (Oviedo) era la clásica pólvora negra de uso minero, cuya formulación estándar en España solía estar compuesta por tres ingredientes principales: salitre (nitrato potásico), azufre y carbón vegetal.
En documentos históricos y guías técnicas sobre la fabricación nacional de pólvora de mina, esta proporción aparece descrita como «9 partes de salitre(nitrato potásico), 1,5 partes de azufre y 1,5 partes de carbón», equivalente al reparto 75/12,5/12,5% en peso. La fábrica de Letes (Oviedo), perteneciente a la Unión Española de Explosivos, mantenía esta composición para pólvoras de mina tipo núm. 1 a principios del siglo XX.
Respecto a la diferencia entre un explosivo y la pólvora:
La velocidad lineal de avance de la reacción de la pólvora negra, es de cientos de metros por segundo, pero siempre es subsónica (inferior a la velocidad del sonido) en el medio reaccionante. Eso la califica como una mezcla deflagrante.
Detonación: es una reacción explosiva de alto poder, de ahí que se llamen explosivos, la reacción más rápida, iniciada por el calentamiento debido a la compresión de una onda de choque. Las velocidades son supersónicas en el medio reaccionante, alcanzando miles de metros por segundo y provocan una explosión.
Eso sí, la pólvora puede explotar en determinadas circunstancias. También una olla a presión con un cocido.

