Los Técnicos Especialistas en Desactivación de Artefactos Explosivos (Tedax) de la Guardia Civil detonaron de forma segura unos cohetes granífugos en una cantera de Ocaña (Toledo), los cuales habían sido previamente hallados en Daimiel (Ciudad Real).
Estos cohetes, utilizados para disipar nubes de tormenta y prevenir granizadas, fueron detonados alrededor de las 21:00 horas sin que se registraran incidencias, contando con la presencia preventiva de servicios de emergencia y bomberos en el lugar.
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Nota: Los cohetes granífugos (o cohetes antigranizo) son dispositivos pirotécnicos usados en agricultura para intentar prevenir o reducir el granizo en tormentas, modificando las nubes.
Composición típica:
Su estructura y carga varían según el modelo y la época, pero generalmente incluyen:
– Propulsión: Carga de pólvora (mezcla clásica de nitrato de potasio, carbón y azufre) u otros propelentes explosivos para que el cohete alcance altitudes de 1.000-2.000 metros o más dentro de la nube.
– Cabeza explosiva o payload (lo que se libera al explotar):
– Yoduro de plata (AgI) mezclado con material explosivo: Es el más común en sistemas modernos de siembra de nubes. Actúa como núcleo de condensación o congelación, atrayendo moléculas de agua para formar gotas más pequeñas o granizo blando en lugar de grande y dañino.
– Ácido clorosulfónico en una ampolla, junto con una carga de TNT (trinitrotolueno) en algunos modelos más antiguos. Al explotar y liberarse en ambiente húmedo, se descompone en ácidos que generan iones (cloro y sulfato) como núcleos de condensación.
– Otros componentes: Carcasa (generalmente de cartón o material similar), mecha o sistema de ignición, y a veces estabilizadores.
El cohete sube, explota dentro de la nube y dispersa la sustancia química (o genera una onda expansiva). El objetivo es interferir en la formación de granizo grande, produciendo partículas más pequeñas que se derriten antes de llegar al suelo o causando menos daño. Su efectividad es controvertida y en algunos lugares su uso está regulado o restringido por posibles impactos ambientales (como contaminación por yoduro de plata).
También existen cañones granífugos (que usan acetileno y aire para ondas de choque) y otros métodos como aviones que liberan yoduro de plata.
Composición típica:
Su estructura y carga varían según el modelo y la época, pero generalmente incluyen:
– Propulsión: Carga de pólvora (mezcla clásica de nitrato de potasio, carbón y azufre) u otros propelentes explosivos para que el cohete alcance altitudes de 1.000-2.000 metros o más dentro de la nube.
– Cabeza explosiva o payload (lo que se libera al explotar):
– Yoduro de plata (AgI) mezclado con material explosivo: Es el más común en sistemas modernos de siembra de nubes. Actúa como núcleo de condensación o congelación, atrayendo moléculas de agua para formar gotas más pequeñas o granizo blando en lugar de grande y dañino.
– Ácido clorosulfónico en una ampolla, junto con una carga de TNT (trinitrotolueno) en algunos modelos más antiguos. Al explotar y liberarse en ambiente húmedo, se descompone en ácidos que generan iones (cloro y sulfato) como núcleos de condensación.
– Otros componentes: Carcasa (generalmente de cartón o material similar), mecha o sistema de ignición, y a veces estabilizadores.
El cohete sube, explota dentro de la nube y dispersa la sustancia química (o genera una onda expansiva). El objetivo es interferir en la formación de granizo grande, produciendo partículas más pequeñas que se derriten antes de llegar al suelo o causando menos daño. Su efectividad es controvertida y en algunos lugares su uso está regulado o restringido por posibles impactos ambientales (como contaminación por yoduro de plata).
También existen cañones granífugos (que usan acetileno y aire para ondas de choque) y otros métodos como aviones que liberan yoduro de plata.
